miércoles, 24 de febrero de 2010

Puta madre

¡Puta madre!, pensó. Juana no había venido. La carne se pudría arriba de la mesada. No había qué comer, las milanesas no estaban hechas. Un sol entraba por la ventana del lavadero que exponía toda la suciedad del piso. Juana faltaba por segunda vez. A Lautaro poco le importaba la falta de comida y la suciedad que se acumulaba en la casa. Era un capricho de madre que no comprendía. Cuando Juana no iba, nada era más terrible que el sonido del teléfono a las exactas dos y veinte de la tarde. Era la hora de la verdad. Era la hora en que llamaba Patricia, mamá de Lautaro y patrona de Juana. De ese llamado dependía el humor de los próximos días de la casa. Y siempre era quién le comunicaba esa situación decisiva. Para bien o para mal, con más o menos coraje, Lautaro alzaba el teléfono y, dependiendo del caso, tenía una estrategia. Si Juana iba, lo primero que decía luego de “Hola má” era “vino Juana”. Si no venía, preguntaba por el bienestar, por el trabajo, como para apaciguar su puteada. Pero, luego de dos faltazos, algo de vergüenza le daba proteger a Juana.
Eran las dos y media y ni los fantasmas de Juana ni de Patricia habían aparecido. Tranquila la tarde. Y pasaron las dos horas hasta que llamó má. “Negra de mierda”, cansada de la mugre, soltó Patricia. Y ahí arrancó el sermón del trabajo, de la carne que va a la heladera, de que iba a echar a Juana. Algo de pena le daba a Lautaro la falta de Juana. Vaya a saber uno porqué no vino. Quizás, Mariela se escapó y la está buscando. Quizás, José padre también había pirado y le agarró el pánico de la muerte y salieron para el hospital. Vaya a saber uno. Lautaro sabía de Juana por lo poco que charlaban, que era cuando él calentaba el agua del mate y ella planchaba, o cuando ella lavaba los platos y él pelaba la fruta. Y como era ineludible preguntar del porqué había faltado tantísimas veces, como era necesario conocer la historia para explicarle a su madre las razones del faltazo de Juana, Lauta iba y venía con los cuentos de Juana. Aunque siempre le venía a la cabeza, como le había dicho su tío (donde también trabajaba Juana), que no venía porque era el día que cobraba su plan trabajar. Y aunque esa hipótesis parecía saludable, pues no se le pagaban aportes, generaba una manto de sospecha sobre la pobre Juana. Plan trabajar es para quienes están desocupados. No para los que trabajan, sea cual fuere su condición. El problema no era, pero, que cobrara una guita no correspondida. La preocupación era que se fuera de cortes de rutas, accesos, calles. La cuestión era saber si era una de los nuestros o uno de ellos. ¿Juana? Nunca. Juana es más buena. ¿Cómo iba a ir de piquete? ¿Juana? No, quizás, José el marido borracho y loco. Juana ya tenía muchos pesares con la Mariela. Juana iba a seguir trabajando, por siempre, con faltazos, con sonrisas timidonas. Juana nunca iba a ir de piquete.
A decir verdad, ahora, después de volver del colegio, y sin la terrible espera por responder el llamado de Patricia, Lauta se iba a dormir la siesta. ¿Qué más podía hacer? ¿La tarea? No, mejor era dormirse y soñar que venía Juana, que todo se quedaba como estaba.

lunes, 22 de febrero de 2010

Ballena tango

Y bue, no quería escribir pero si pelotudear un rato. Googlee "ballena tango" y nada cayó. Por lo tanto, cree un nuevo objeto. En algún momento pensé que era obra maestra. Pues no, pero es digna. Creo que debería haber sido diseñador..............................stampa.
Bueno, no. Pero estoy pensando incursionar por esas tierras.

Con amor, "tango de ballena"
.

Baile a beneficio

Estoy vago para escribir. No sé que pasa. Debe ser que terminé el 2009, finalmente. Traducción entregada, capítulo entregado. Y como ahora se vienen las playas.
Pero no es que no tenga para escribir. Ando con cosas en la cabeza. Buscaglia, Lavandera, Domenech, la foto del mickey (de guada), otro artista ecuatoriano que me hizo acordar a Pablo Palacio, las partes de la historia de Mariela, más apocalipsis, en fin, más ballenas.
Ahora, como lo que viene en estos meses es escribir el final, toca tango, el de qué tiempos aquéllos, el del mono loco. Y en esa búsqueda me crucé con "un baile a beneficio". La risa supera cualquier análisis malandrún.
Pa´ oyerlo, acá.

Música: Juan Carlos Caccaviello
Letra:
José Alfredo Fernández


Con el lungo Pantaleón,
Pepino y el Loco Juan,
el Peludo Santillán,
Tito y el Chueco Ramón,
salimos con la intención
de ir a un bailongo fulero
a beneficio de un reo
que se hallaba engayolado
en Devoto y acusado
por asuntos de choreo.

Al buffet por la bebida
fui con Tito y el Peludo,
que ya estaba medio mudo
por la curda que tenía;
pero ahí encontré una cría
chupando que daba gusto.
Estaba el violero Augusto,
Gatillo, el cortao Potranca
y el Zorro, con una tranca
que con verlo daba susto.

Y entre el ambiente de minas
estaban las de Mendieta
con la flaca Pañoleta,
la Paja Brava y la China,
Pichota, la Golondrina,
la mechera Encarnación,
la Bizca del Corralón,
la Grela de Puñalada,
Sarita de la Cortada,
y la Parda del Callejón.

También la Lunga Sofía,
doña Lola y la Ramona,
la Lauchita y la Patrona,
y la petisa María;
la bigotuda Lucía,
la Latera, la Zulema.
Estaba toda la crema
con sus pilchas domingueras
y me pareció que entera
se había venido la Quema.

En el baile, meta y ponga,
era brava la negrada;
y, entre cortes y quebradas,
una negra media conga
bailando con un chabón,
le dio al Loco un pisotón
propiamente en el juanete:
si Santillán no se mete
el Loco le da un piñón.

Pero un petiso careta
al Loco le dio un sopapo;
cayó lo mismo que sapo
haciendo sonar la jeta.
Intervino Pañoleta
para arreglar la cuestión,
el petiso para un rincón
se las quería picar,
pero lo hizo sonar
de un tortazo Pantaleón.

Después se armó la podrida:
piñas, patadas, bancazos...
Santillán tiró un balazo
con un chumbo que tenía.
Toda la gente corría,
quedó la casa pelada;
pa' terminar la velada
yo me llevé un bandoneón,
un Perramus, Pantaleón,
y el Loco la jeta hinchada.

viernes, 19 de febrero de 2010

La artista del año

Desde Guayaquil, la gran artista ecuatoriana Ana Gabriela expone este trabajo. Quién da más?

martes, 16 de febrero de 2010

Obsesión fatal

Bueno, se supone que para esta altura debería haber entregado la traducción. La obsesión dijo que no fuera así. Aunque ya entré en la etapa del odio y el desinterés, lo que significa que dejaré que vuele de mis manos para nunca más volver. Teoría de la Vanguardia. El texto no es bello en sí. Su prosa es maratónica y muy al ras del suelo. Lo que pego a continuación poco tiene que ver con las imágenes que acompañan. Fotomontajes del mismo autor (Heartfield) estaban en el apartado homónimo "El montaje". El texto citado pertenece a "Vanguardia y compromiso". Pese a mi desaliento pos parto, es un libro clarissimo y perfectamente argumentado. Es decir, pa el bolsillo de la dama y el caballero y multiuso.


Habría que observar la desatención de la institución arte por parte de Lukács y Adorno en relación con otra característica común de ambos teóricos: su posición negativa ante la obra de Brecht. En Lukács, la negativa a Brecht responde directamente a un principio teórico, dado que las obras de Brecht se ajustan a lo que piensa como obra no-orgánica. En Adorno, en cambio, la negativa no se supone de un principio teórico, sino de un teorema secundario, según el cual las obras de arte son “la historiografía inconsciente de la esencia y no-esencia históricas” 10. Mientras el vínculo entre la obra y la sociedad que la condiciona sea establecido como uno necesariamente carente de conciencia, Brecht, que se esmera por generar este vínculo con la mayor conciencia posible, difícilmente pueda ser recibido de forma adecuada 11.
En resumen, el debate de Lukács y Adorno, que retoma, a su vez, el debate sobre el expresionismo a mediados de la década del '30, termina con una aporía: ambas teorías materialistas de la cultura se enfrentan en sus posiciones políticas. Adorno, quien no sólo consideró el capitalismo tardío como definitivo, sino que también, por la experiencia histórica, veía perdidas las esperanzas en el socialismo, concibe el arte vanguardista como una protesta radical, que se opone a toda falsa reconciliación con lo existente, y, por ello, la convierte en la única forma artística históricamente legítima. Lukács, en cambio, juzga el arte vanguardista, cuya protesta es conocida, porque dicha protesta es abstracta, sin perspectiva histórica, porque ciega a las fuerzas reales que trabajan para superar el capitalismo. Un punto en común de ambas teorías, en el que la aporía no se anula, sino que se potencia, consiste en que ambos autores, por elementos relevantes de sus teorías, no son capaces de analizar al escritor materialista más significativo del presente (Brecht).
Esta situación se resolvería, precisamente, al elevar esta teoría del escritor materialista a un criterio de juicio. Dicha solución, sin embargo, acarrearía un inconveniente considerable, porque no permite comprender la obra de Brecht. Esta salida no puede ser un horizonte de juicio y, al mismo tiempo, captada en su particularidad. Cuando Brecht se convierte en criterio de qué podría hacerse hoy en la literatura, ya no se juzga a Brecht solamente. También se deja de cuestionar si las soluciones que él propuso a ciertos problemas estaban vinculadas o no a una época determinada. En otras palabras, si se quisiera comprender la importancia de Brecht, habría que desechar la idea de hacer de su teoría un marco de investigación. Para resolver la aporía, mi propuesta es que se consideren los movimientos históricos de vanguardia como una cesura en el desarrollo del arte en la sociedad burguesa y, a partir de esta ruptura, concebir una teoría literaria. También la obra y la teoría de Brecht deberían ser definidas en relación con la ruptura histórica. Entonces, cabe la siguiente pregunta: ¿cómo se vincula Brecht con los movimientos históricos de vanguardia? Esta pregunta no fue formulada todavía, porque se supone que, por un lado, Brecht era vanguardista y, por el otro, no había ningún concepto preciso sobre los movimientos vanguardistas. Esta compleja pregunta no puede resolverse aquí, sólo debemos contentarnos con algunas observaciones.
La intención de destruir la institución arte, propuesta por los vanguardistas, nunca fue compartida por Brecht. Si bien al joven Brecht le desagradaba el teatro de la burguesía intelectual, jamás pensó que debería eliminarse el teatro. Su intención era modificarlo radicalmente. Encuentra en el deporte un modelo para un nuevo teatro, cuya categoría central es el entretenimiento 12. La distancia con los vanguardistas no se basa sólo en que, mediante la afirmación del arte como fin en sí mismo, el joven Brecht haya conservado una categoría central de la estética clásica, sino también en que no destruyó la institución teatro. En cambio, lo que asocia a Brecht con las vanguardias es, por un lado, una concepción de obra en la que los momentos individuales ganan autonomía (es la condición para que pueda realizarse el distanciamiento) y, por el otro, la atención a la institución arte. No obstante, mientras los vanguardistas piensan atacarla directamente y destruirla, Brecht desarrolla un concepto de cambio de función que conserva su funcionalidad real. Estas breves observaciones mostrarían que una teoría de la vanguardia puede situar a Brecht en el contexto del arte moderno y definir su particularidad. Hay razones para suponer que la teoría de la vanguardia contribuye a resolver la aporía de la teoría materialista de la literatura (entre Lukács y Adorno). De este modo, se descarta la canonización de la teoría y la praxis artística de Brecht.

viernes, 12 de febrero de 2010

Casi, casi, casi

Semana larga, no fin de semana. Ya casi termino la traducción de Teoría de la vanguardia (faltan las notas al pie). El capítulo para La polis sexuada (futuro best seller de la academia) está casi escrito. Hay que ultimar detalles, pero estoy más cerca de sacarme de encima el 2009. Sé, un poco tarde. En breve, subo un fragmento de la tradu.
Ahora llega el sábado, caluroso, y no puedo para de escuchar este tema. "My willow tree", Alton Ellis. A tomar mucho cynar en el pileta.



Si no llueve, creo, al sauce nos lo fumamos, no?

lunes, 8 de febrero de 2010

Verano largo

Este verano tuve muchas ideas para tirar al mar. Pero el calor, el largo verano de trabajo, no me liberan del todo. El turismo mata, che.
Acá algo de eso, un capítulo sobre la adivinación en los tiempos de la tragedia.
Próxima entrega, algo de la traducción "Teoría de la vnaguardia".
Fuerza Néstor!



En el verso 1109 Casandra se pregunta: πῶϛ φράσω τέλοϛ; (¿Cómo explicaré/ enseñaré el fin/final?). Agamenón y Clitemnestra acababan de entrar al palacio. Hace unos instantes, Clitemnestra le había pedido a Casandra que entrara también, pero aún la voz de la profetisa no se había hecho presente. Previamente, Casandra guardó uno de los silencios más largos del corpus trágico conservado (más de trescientos versos). Y luego de la evocación de Apolo y el posterior rapto interpretado por el coro (vv. 1082-1106), Casandra se pregunta por el fin, el télos (la muerte de Agamenón, su propia muerte, el final de la tragedia, el de la trilogía, el nuevo orden, la justicia), y también por el modo de anunciarlo. Casandra vuelve la mirada del espectáculo hacia el lenguaje y la construcción de la trama, es decir, la narración. Con ello marca un corte en las acciones de los personajes y convierte a la enunciación en parte de la trama. Casandra escinde la obra en pasado (Troya, la llegada de Agamenón), presente (Casandra relatando el asesinato de Agamenón, mientras fuera de escena lo están ejecutando) y el futuro (ése que existe por el mero devenir, pero que se corporiza al ser enunciado y que, incluso, trasciende la obra al referirse a la llegada de Orestes y su absolución). Esta escisión es un efecto de sentido de la pregunta al distanciarse del pasado y del futuro y, entonces, abre el juego a la experiencia del tiempo, al esfuerzo cognitivo de ordenar lo heterogéneo, de maquinar una concordancia discordante. Es el esfuerzo propio de elegir un suceso dentro de otros sucesos y, en términos de Aristóteles, disponer los hechos en sistema (1450a, 5) .
Esta apelación a la construcción de la trama también se dirige hacia otros aspectos de la Orestía. Pues, si bien este capítulo plantea una interpretación de la narración trágica, las palabras de Casandra (y de Esquilo) remiten a una narración histórica, política y filosófica. De esta manera, cualquier conclusión de πῶϛ φράσω τέλοϛ; en relación con el mythos en Agamemnon debe alcanzar otros sentidos, que resuenan en la Weltanschauung de Esquilo y su tiempo. En el conjunto de Orestía, el lenguaje oracular, la adivinación y Delfos tienen marcada presencia a través de distintas menciones, como el episodio de Calcante referido por el coro, la propia Casandra, el vínculo entre Oretes y Apolo. El discurso profético, délfico, y su imaginario adquiere valor en oposición a la instauración de un nuevo orden, tal como lo exige la pólis Atenas y la ley, que lo supera. En palabras de BOWIE, “la Orestía representa la sustitución de Delfos por Atenas como lugar para la solución de problemas. Ilustra no sólo la manera en que Atenas es preferida a Delfos, sino también cómo los procedimientos atenienses son favorecidos respecto de los délficos, y la ley, tal como es representada en Atenas, respecto de la profecía délfica” (BOWIE: 353).
En relación a un nuevo orden, a un nuevo Cosmos, el télos en boca de Casandra admite una ambivalencia: la venganza o la justicia de Dike. Ante el espectador, télos está significando tanto un término de la obra como de las acciones de los personajes y, por ende, un punto conclusivo de su mundo. Aceptar un télos, preverlo, implica entender el recorrido, el orden y la sucesión, es entender la narración, ya que es el final lo que da sentido a un relato, a una obra . Y, si este télos de Casandra en Orestía concluye sobre Dike y sobre el nuevo Cosmos, la narración de Casandra ya no es sólo una pregunta por la composición trágica, sino por una situación histórica. Casandra sabe de los tiempos y los hechos y cómo se rigen, cómo deberían sucederse en cierta concepción de Cosmos, aquélla deseable. En esta concepción de Cosmos-Dike el télos llega con el paso de una justicia de la sangre, de una justicia de retribuciones, de una justicia de la victoria sobre el otro (dike nike) a una justicia con perspectiva de futuro. Al final de la Orestía, “se ha conformado la sociedad ateniense a partir de un modelo social basado en una justicia que define cada institución, cada delito y cada pena como un aporte para la continuidad de la pólis en el futuro” (DE SANTIS: 335).
En este capítulo, entonces, la propuesta es entrelazar, por medio de las palabras de Casandra, la narración trágica y la narración histórico-política. Ello nos revelaría las ideas de cambio de la pólis ateniense en un contexto de Cosmos-Dike y, por ende, qué concepción de tiempo acompaña tales narraciones en la actualidad de Esquilo, lo que nos aproximaría, al fin de cuentas, a un elemento central de toda Weltanschauung.

martes, 2 de febrero de 2010

Chismes de verano

Qué linda manera de empezar el año!!! Nos han hecho una crítica (muy alagadora) en la radio-blog de la Universidad de Buenos Aires, en el programa "Héroes de mesa verde". Gracias!

Escuchen la crítica.



Héroes de Mesa Verde en Praga. Walter Benjamin entre la violencia, la política y la estética
Enero 27, 2010

En este episodio del segmento Héroes de Mesa Verde de Lo importante es otra cosa, Sebastián Ackerman y Martín Chiavarino recorren el patrimonio cultural de la capital de la República Checa, Praga, recordando algunos de los acontecimientos históricos que marcaron la vida política y cultural de esta ciudad.

En la columna literaria analizamos Estética y política, una compilación de cuatro de los textos más importantes de la obra de Walter Benjamin, editado por la editorial Las cuarenta: Para una crítica de la violencia, Teorías del fascismo alemán, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica y Sobre el concepto de historia.

“La obra de arte sólo tiene valor en tanto los reflejos del futuro la hacen temblar”. Andrè Breton

Gracias Santiago K. y Colectivo de Juegos

viernes, 29 de enero de 2010

Pasaron los 3000! (hace rato)

A perfect day for banana fish

Bueno, por cuestiones monolíticas, las vaaciones debieron adelantarse. Salinger, que descanse en paz, junto a la banana fish.



"Do you like Sharon Lipschutz?" Sybil asked.

"Yes. Yes, I do," said the young man. "What I like particularly about her is that she never does anything mean to little dogs in the lobby of the hotel. That little toy bull that belongs to that lady from Canada, for instance. You probably won't believe this, but some little girls like to poke that little dog with balloon sticks. Sharon doesn't. She's never mean or unkind. That's why I like her so much."

Sybil was silent.

"I like to chew candles," she said finally.

"Who doesn't?" said the young man, getting his feet wet. "Wow! It's cold." He dropped the rubber float on its back. "No, wait just a second, Sybil. Wait'll we get out a little bit."

They waded out till the water was up to Sybil's waist. Then the young man picked her up and laid her down on her stomach on the float.

"Don't you ever wear a bathing cap or anything?" he asked.

"Don't let go," Sybil ordered. "You hold me, now."

"Miss Carpenter. Please. I know my business," the young man said. "You just keep your eyes open for any bananafish. This is a perfect day for bananafish."

"I don't see any," Sybil said.

"That's understandable. Their habits are very peculiar." He kept pushing the float. The water was not quite up to his chest. "They lead a very tragic life," he said. "You know what they do, Sybil?"

She shook her head.

"Well, they swim into a hole where there's a lot of bananas. They're very ordinary-looking fish when they swim in. But once they get in, they behave like pigs. Why, I've known some bananafish to swim into a banana hole and eat as many as seventy-eight bananas." He edged the float and its passenger a foot closer to the horizon. "Naturally, after that they're so fat they can't get out of the hole again. Can't fit through the door."

"Not too far out," Sybil said. "What happens to them?"

"What happens to who?"

"The bananafish."

"Oh, you mean after they eat so many bananas they can't get out of the banana hole?"

"Yes," said Sybil.

"Well, I hate to tell you, Sybil. They die."

"Why?" asked Sybil.

"Well, they get banana fever. It's a terrible disease."

"Here comes a wave," Sybil said nervously.

"We'll ignore it. We'll snub it," said the young man. "Two snobs." He took Sybil's ankles in his hands and pressed down and forward. The float nosed over the top of the wave. The water soaked Sybil's blond hair, but her scream was full of pleasure.

With her hand, when the float was level again, she wiped away a flat, wet band of hair from her eyes, and reported, "I just saw one."

"Saw what, my love?"

"A bananafish."

"My God, no!" said the young man. "Did he have any bananas in his mouth?"

"Yes," said Sybil. "Six."

jueves, 28 de enero de 2010

Repollos



De Marosa di Giorgio

Me acuerdo de los repollos acresponados, blancos -rosas
nieves de la tierra, de los huertos-, de marmolina, de la
porcelana más leve, los repollos con los niños dentro.
Y las altas acelgas azules.
Y el tomate, riñón de rubíes.
Y las cebollas envueltas en papel de seda, papel de fumar,
como bombas de azúcar, de sal, de alcohol.
Los espárragos gnomos, torrecillas del país de los gnomos.
Me acuerdo de las papas, a las que siempre plantábamos en
el medio un tulipán.
Y las víboras de largas alas anaranjadas.
Y el humo del tabaco de las luciérnagas, que fuman sin reposo.
Me acuerdo de la eternidad.

Vacations!

Hasta el primero de febrero descansando! (Aclaro, por consultas millonarias de otras ballenas).
Y les dejo una de mis lecturas favoritas, Marosa de Giorgio. Favorita y de verano, porque desde que la leí en febrero de 2003, siempre, como un amor de juventud, vuelvo a ella.


martes, 19 de enero de 2010

El ejemplo de Chile

Hace rato que no escribía sobre cuestiones importantes. Creo que la causa fue la renuncia a mi trabajo noticiero, que por un tiempo tuve que dejar los medios para despegarme del todo.
Cuestión que ayer, casi 2 de la mañana, en C5n cartel "El ejemplo de Chile". Imagen: Una multitud gritando "iiiiiiiieeeeeeeaaaaa" "iiiiiiiieeeeeeeeeaaaaaaaaa". Estaba un poco dormido y me pareció escuchar Viiiiiideeeeeeeelaaaaaaaa, Videeeeeelaaaaaaaa. Recolcholis, dije. Hasta ese entonces, desconocía el nombre del nuevo presidente chileno, llamado Piñera. La confusión, lingüísticamente, es aceptable en un 85 %. "Vi" es muy parecido a "Pi", "la" a "ra" (pensemos en los chinos y su "alfajol") y, en todo cántico, la sílaba del medio queda delagada a la vocal extendida. Después la imagen (y el susto pasó) y mostraron a Bachelet llamando a Piñera para felicitarlo por la Presidencia. Mostraron al opositor perdedor saludando a Piñera. "Después de veinte años vuelve la derecha", algo así decían felices los periodistas. Acto seguido, pasan este video de Chávez, escandalizados. Sobre la plaiesteishon y las barbis.

lunes, 18 de enero de 2010

Se pudre la cosa

–¿Cómo que se pudre la cosa?
–Sí, mamá, la cosa se pudre.
–Vos sabés que no tenés que andar con esos. Te usan, los usás, pero a larga te sueltan la mano y chau.
–No, mamá, esta vez viene en serio la cosa.
–¿De qué hablás Emilio? Tenés 20 años. Yo la viví, tu padre la vivió. Nosotros sabemos cómo termina, siempre igual. Quedate donde estás…
–Pero, mamá, es en serio la cosa. Dicen que van a volver al gobierno.
–¿En serio hablás?
–Sí, mamá, en serio.
–Bueno, si es así, mejor no te metas, porque va a correr sangre. Ay, por la santa madre, ¿lo escuchaste José? Se va a pudrir todo.
–Sí, papá, ya sabe. Me dijo que me quedara en el súper. Pero estoy podrido de laburar por dos pesos. Los chinos venden por dos pesos. Un día de estos, los chinos van a vender tipos.
–Hacé lo que quieras. Sos grande. Pero nosotros sí sabemos lo que es laburarla. Nos vinimos de San Miguel para acá y éramos más chicos que vos. Como está la cosa, quedate trabajando. Ni se te ocurra que te vamos a aguantar acá todo el día boludeando con tus hermanos ni a la mocosa de tu novia. Prefiero que te vayas a juntar mierda por ahí.

Juana se preparaba para ir a la Ciudad, a la casa donde limpiaba y cocinaba. Se puso las llaves en el bolsillo y salió. Todavía no era septiembre y el sol brillaba con cierta incomodidad. Resplandecía como en verano, pero el frío era feroz. Hasta la estación de José Cé Paz había unas cuadras. Las veredas estaban un poco húmedas de la noche todavía. Más cerca de la estación, pasó por la panadería. Saludó. Había más movimiento que de costumbre por la zona comercial. Estaban vaciando el local Rodie Sport. Cerraba. Juana no recordaba cuándo habían inaugurado ese local, pero imaginaba que lo habían abierto con la fundación de José Cé Paz. Se acordaba de que en las navidades sorteaban una bicicleta entre los clientes del año. Básica, pero con eso uno tiraba unos años de ahorro de caminata, y de zapatillas. De cualquier modo, hace años que no compraba nada. La señora Clarita, dueña de la casa donde laburaba, le solía regalar la ropa que sus hijos ya no usaban. Pero no importaba que no comprara, o que, incluso, nunca haya comprado nada, ni que nadie haya comprado alguna vez una zapatilla en Rodie Sport. Importaba más por sus aspiraciones. Regalar algo de Rodie, comprar algo en Rodie era un evento social. Y Juana, que tampoco recordaba haber entrado alguna vez, veía de qué trataba Rodie Sport. Dos paredes enteras con estantes de piso a techo, ahora vacíos, donde se supone estaban las cajas de las zapatillas. En el fondo, un millón, un poco menos, de posters. Jordan, Becker, Agassi, Cantoná, Romario, Valderrama, Gascoigne, Gatti. Al único que reconoció Juana fue al Diego del Boca del 81 y al del 95, con su franja amarilla en el pelo. Al lado de la puerta, el dueño de Rodie, don Adolfo Gutierrez, estaba sentado en unos cajones de soda. Los veía entrar, salir, llevarse todo en un saqueo lento y fleteado.

sábado, 16 de enero de 2010

Justo que...

No se debe a nada en particular. Se debe sólo a la letra, una parodia del tango. Creo que, ahora, sé por qué esta referencia en este día. No es el tango. No es la lluvia. Es la parodia. Son las tardes en las que la memoria juega a tomar por asalto los recuerdos y el día los da vuelta, los ridiculiza. Los años llevaron a carnavalizar experiencias y aquí estamos, del otro lado, del lado oscuro.

Justo el treinta y uno (de E. Santos Discepolo)

Hace cinco días,
loco de contento
vivo en movimiento
como un carrusel...
Ella que pensaba
amurarme el uno,
justo el treinta y uno
yo la madrugué...
Me contó un vecino,
que la inglesa loca,
cuando vio la pieza
sin un alfiler,
se morfó la soga
de colgar la ropa
(que fue en el apuro,
lo que me olvidé...).

Si ahorca no me paga
las que yo pasé.
Era un mono loco
que encontré en un árbol
una noche de hambre
que me vio pasar.
me tiró un coquito...
¡yo que soy chicato...
me ensarté al oscuro
y la llevé al bulín!...
Sé que entré a la pieza
y encendí la vela,
sé que me di vuelta
para verla bien...
Era tan fulera,
que la vi, di un grito,
lo demás fue un sueño...
¡Yo, me desmayé!

La aguanté de pena
casi cuatro meses,
entre la cachada
de todo el café...
Le tiraban nueces,
mientras me gritaban:
"¡Ahí va Sarrasani
con el chimpancé"!...
Gracias a que el "Zurdo",
que es tipo derecho,
le regó el helecho
cuando se iba a alzar;
y la redoblona
de amurarme el uno
¡justo el treinta y uno
se la fui a cortar!

Si gustó, se puede escuchar acá.

viernes, 15 de enero de 2010

No podía ser de otra manera

Llegó el post número 100!!! Tantas ballenas surcaron este mar, tantos los barcos de turistas que derribamos, tantas las olas que surfeamos, que hemos alcanzado el cielo cibernético. Y, como no podía ser de otra manera, la conjura ballenera universal (dixit borgeandus) ya fue cooptado por las grandes corporaciones. Cuando hace unos meses nadaba la primera ballena por estos territorios desterritorializantes no pensábamos que ibamos a llegar a esto. Gracias a todos. Pero, como todo tiene un fin, un apocalipsis, todo tiene su más allá, nos vinieron a cooptar, como Borocotó, o nos vienen a traicionar, como Cobos. Con una indignación que me supera, que me hunde en el más profundo odio, en el más elevado orgullo, pienso hacerle juicio a la ponja que me copió y distorsionó el mar. Y pienso atentar contra la nueva red boba social. Allí iremos para construir otra utopía. Allí vamos....

Acá, toda la conspiración.



Gracias Jotasch por el link, Visentin por la música!

martes, 12 de enero de 2010

Mmmm

mmmmm...... será la calor, será que no estoy más en una oficina? Tal vez. Tal vez se deba, tal vez, a que estoy leyendo demasiado, a que estoy almacenando nuevas ideas y gérmenes. También estoy traduciendo. Y traducir implica un dejo del yo bastante importante, porque pone en juego una desaprenhensión del propio lenguaje, uso del lenguaje. Peter Bürger tampoco es lo más fluido del mundo. Bastante cuadro. También tuve que reescribir un documento de un proyecto oficial. Estaba tan mal escrito que, creo, me contaminó. Y no se trata de la ortografía, se trata de la construcción de las oraciones. Para quien fue cumpa de la facultad sabe que la siguiente frase es una mentira, pero, no obstante, voy a ejecutarla: "la sintaxis (es decir, cómo se ordena la oración) imita el orden del mundo". Bueno, algo de eso había. 90 hojas pésimamente escritas develaba el distorisionado orden del mundo que tenía este documento sobre educación en contextos de encierro (cárceles, institutos de menores). En el entre tanto, hoy, cansado de estar en la compu, me puse a leer para un capítulo de libro que tengo que entregar en febrero. Trata de la profecía y Casandra. Goethe, en un verano frío italiano como éste, le escribía sobre el mismo tema a Humboldt (supongo que en alemán, pero lo encontré en inglés):

The weave of this primal tapestry amazes me more than ever—past, present and future are so beautifully integrated that the spectator becomes a seer, in other words, close to divinity.
And that is after all in the last resort the final mark of success in poetry of any kind, at any level.

Ahora, voy partiendo, que me voy al baile...

jueves, 7 de enero de 2010

Ballena hacia la salvación



Gracias SAntiago K.!

miércoles, 6 de enero de 2010

Sin paraíso

El primero de enero siempre (bueh, desde hace unos cuantos años) dedico unas horas a escribir. Poesía, ficción. Lo mismo da en ese día de sol y silencio eterno. Siempre me dije también que el primero de enero era un día de fin de mundo. A las tres de la tarde, nadie camina por la calle. Y cualquier cosa que pase es de una lentitud inquietante. Algo así como si las leyes del movimiento también se tomaran su feriado. Ahora que hay un mar, buscaré en el fondo viejos escritos de primeros de enero. En este año de bicentenario, tocó esto. Parte de esto. Espero, esta vez sí, llegar a algo. Aunque, quienes hacemos, decimos estas cosas (como la que sigue), no pensamos en los finales.


“¡Extraterrestres, extraterrestres!”, repetía Mariela delante del televisor. Era la hora. A eso de las cinco de la tarde, tarareaba alguna frase, alguna palabra. Eran las épcoas de la locura, una locura no declarada, no medicada, que llegaba para quedarse unos años. Otros años desaparecía, pero desde sus trece abriles la perseguía y no la dejaba criar a sus hijos en paz, no la dejaba trabajar. Al principio, pensaron que había sido una vecina que le había hecho algún trabajo de brujería. La mañana en que repitió por primera vez, debajo de la cama encontraron un pollo track despedazado que chorreaba sangre. Juana, la hermana, que sabía que Mariela estuvo cogiendo al hermano de su vecina, también su vecino, limpio todo rápido y lo metió en la olla para comerlo. “Charly, Charly” dijo ese día Mariela. Y así, como quien no quiere la cosa, Mariela se volvió una radio, la sentaban delante de la televisión y se pasaba la tarde viendo noticieros, dibujos animados y programas de chimentos. Resultó también que su madre, Juana también, prefirió llevarla al Hospital de la ciudad. Como no era primeras urgencias, años pasó de traumatólogos que le revisaban la cabeza por alguna contusión hasta nutricionistas que adjudicaban a la mala alimentación la alienación del mundo.
Extraterrestres, extraterrestres. Anotó José, el hermano de Mariela, quinto hijo de Juana. Durante los años en que Mariela sufría este rapto, José anotaba en un cuaderno las frases de su hermana. No era por un interés médico. José era fanático del manga japonés y la sentaba a ver los capítulos que él no podía por estar en la calle. Así, para no perderse los capítulos, usaba la desgracia en su favor como recording. Pero no era así, Mariela no percibía nada de lo que pasaba en la televisión. Mariela repetía nada que tuviera que ver con nada. Apenas, interactuaba con gesto en las conversaciones de quienes se sentaban a tomar mate y le hablaban. Ella respondía con una sonrisa o con un gesto de cansancio que consistía en inclinarse en el respaldo y poner las palmas sobre la mesa. Así podía quedar, reprochando no sé qué, hasta que llegara la hora de dormir. A veces, muy pocas veces, giraba la cabeza cuando sus hijos, Sharón y Mikael, venían a probar su pertenencia. Mariela giraba la cabeza, les extendía la mano y les daba algo que no existía. La mano estaba vacía, pero hacía (creía que realmente había algo) que les daba algo. Ellos lo agarraban y volvían al patio a jugar con la monada de sus primos.
Juana, la madre, se había resignado a buscar una cura. No era creyente. Pero sí suponía que la ciencia iba a ayudarla. Los doctores la paseaban por la ciudad, buscando otros doctores, buscando otras ciencias. Algunas hermanas llevaron curanderos, pastores. Nada, che, nada. Se repetía en el barrio. José, el padre, había pasado por lo mismo. Pero ya con cincuenta años a la rastra, con dos matrimonios encima y quince hijos a cuesta más otros tantos nietos. Además, José no estaba loco. Era borracho, un borracho fuerte, pero con pocas ganas. Y su borrachera no dependía de la locura monocorde de Mariela. Era una depresión recesiva. En el paraíso no se trabaja, decían las clases de catecismo que había aprendido José en su Tucumán natal. Pero a esta altura de la vida, José Cé Paz no era una vida, ni un paraíso y tampoco un lugar donde trabajar.

lunes, 4 de enero de 2010

Volviendo

Para terminar el 09 y empezar el 10, es bueno escuchar los salmos de San Zaiat.

Lectura del sábado: Carta a los apóstoles económicos

La cifra 3,83 es humillante para ese elenco de mercaderes de la información económica, comportamiento que no es exclusivo de profesionales encolumnados en la corriente ortodoxa. En una piel hipersensible debido a décadas de inestabilidad, golpes de mercado y violentas devaluaciones –la última fue durante la gestión presidencial de Eduardo Duhalde–, el dólar es una extraordinaria variable de disciplinamiento social y de orientación de las expectativas económicas. Por eso no son inocentes ni fruto de estudios técnicos asépticos los pronósticos acerca de la evolución del billete verde, ni su eco amplificado por parte de empleados en medios de comunicación.

El 3,83 debería servir como aprendizaje para una mayoría obsesionada con la cotización del dólar para eludir esas trampas que alimentan incertidumbres y favorecen a minorías privilegiadas. Ese 3,83 revela también la escasa consistencia en la mayoría de los análisis económicos de amplia difusión en ámbitos del poder, que exponen el deseo del emisor más que un examen de las condiciones internas y externas de un determinado proceso económico. Esos últimos factores son los que definen la cotización del dólar en términos económicos. Varios son los elementos que intervinieron en la dinámica cambiaria en 2009, que si los economistas de la city los hubieran considerado se habría evitado el papelón. Bochorno que, en realidad, no les preocupa demasiado porque saben que son herramientas funcionales del poder económico y, además, sus yerros serán prolijamente ocultados con la complicidad de todos aquellos que le demandan pronósticos para el 2010.


Lectura del domingo: La inundación de la Mesa Grande

En ese municipio agrícola-ganadero, como en casi todos con estrechos vínculos con esa actividad económica, los grandes productores de la zona son venerados y temidos por el pueblo. Son los que “brindan” trabajo y “mueven” el circuito comercial e inmobiliario de la zona, a la vez que “otorgan” apoyo político a su intendente. Por las características de esas sociedades, un rasgo distintivo de esas localidades agrícolas es la prepotencia e impunidad del poder económico local. Si a esa configuración regresiva de las relaciones económicas se sumó en los últimos dos años la presión extorsiva de las cámaras patronales de la Mesa de Enlace a las fuerzas políticas, más complicada se presenta la posibilidad de controles y sanciones del Estado por la construcción de canales clandestinos. De ese modo, el drama de San Antonio de Areco expone al mercado en su expresión más genuina de destrucción con un Estado subordinado a las corporaciones. Esta es la forma de organización política y económica por la que está batallando desde marzo de 2008 la alianza de la trama multinacional sojera con las fuerzas políticas subordinadas a los intereses de los poderosos. En San Antonio de Areco ya hubo una muestra de su resultado y de lo que se puede esperar con la consolidación de su hegemonía: la inundación.

domingo, 3 de enero de 2010

A jugar!

Acá los amigos del colectivo lanzaron, cual cohete soviético, un transbordador lúdico al ciber espacio. Para las abuelas que necesitan practicar la memoria, para los burros que no quieran espantarse. Colectivo de juegos.

Ah!, el manifiesto-lanzamiento:

Parece conveniente, en este inicio de lo que dimos en llamar “Colectivo de Juegos”, establecer algunos de los fundamentos que guían su realización.
No sabemos si es –necesariamente- el primero de los motivos, pero es ineludible contemplar la necesidad de mantener un ejercicio de la Memoria y la Reflexión, por distintos medios o canales expresivos.
El juego, es uno de ellos. Parafraseando a Bernard Shaw, no dejamos de jugar porque nos volvamos “viejos”, nos volvemos “viejos” porque dejamos de jugar. Podríamos discutir un largo rato acerca de qué significa “ser viejos” en nuestra nunca bien ponderada sociedad occidental de principios de siglo XXI. Pero es preciso, sobre todas las cosas, definir que implica “jugar”: Jugar no debería ser un verbo solamente vinculado a lo banal, a la pérdida (de tiempo, de recursos) o a la dispersión.
En estos primeros juegos que estamos desarrollando, eminentemente de ingenio o lógica, con una carga histórica también, nos proponemos re-utilizar las estructuras típicas de los juegos del género, con una veta que se acerque al repaso de momentos históricos, políticos ó culturales de la historia reciente de nuestras latitudes. Aunque al comienzo es posible que sea algo recurrente, intentaremos superar las fronteras arbitrarias, los límites territoriales impuestos de “lo argentino”, hacia por lo pronto “lo latinoamericano”.
Y lo mismo tendremos que hacer con la agenda de temáticas a tratar en ese marco que es amplia y felizmente heterogénea. Es también pelear un poco el sentido común de lo que puede o no ser utilizado para pensar, aunque tenga la apariencia de un “juego”.
Puede que sea un anhelo de verano en el cono Sur, pero aprovechemos los medios técnicos/tecnológicos para llevar estos (no tan) pequeños debates -a veces sutiles, a veces rimbombantes- por las pantallas y las manos de “compañeros de juego” por todas partes.

Es momento de empezar a jugar,

CdJ
30 de diciembre 2009

sábado, 2 de enero de 2010

Felisamemuero

Buenos días, buen año! Esperemos que sea un 2010 lleno de nuevas ballenas en el mar, de más amistad y más amor. Mañana arranco....

lunes, 28 de diciembre de 2009

Una meseta

Una amiga dijo, exagerando, que el blog se volvió un diario íntimo. Bueh, no creo que sea por esto o por esto. A su pedido y para retomar los pensamientos oscuros va una de las Mil mesetas.
Todo veraneo, me quede, me vaya por ahí, tomo una de esos libros deseosos. Deseosos de extensión, deseoso de pretensión, deseoso de deseo. Al fin y al cabo, las ideas son atractivas. A Perú me llevé Ser y tiempo. A veranos pinamarenses La guerra del fin del mundo y Crimen y castigo. A Tucumán y Salta Tiempo y narración. Dijimos que leer es un viaje, nos dijeron. Bueno, cuando elijo un viaje y su libro, la elección se basa en su constraste, en su imposibilidad. ¿Se puede pensar la relación del tiempo y el ser en el medio de los andes cuzqueños? ¿Qué puede decir Heidegger de la catedral de Cuzco? Y si se trata de la costa argentina, qué decir de Raskolnikov o de El consejero. Y más allá de la incongruencia del espacio y el libro, lo que me libera es la lectura sin presiones académicas, sin mediación. Somos el calor, vos, el lenguaje y yo. Y entonces, las grandes teorías toman, a veces, un giro ficcional. Rozan lo fantástico.
Cuestión que este verano aporteñado, más allá de la traducción que me persigue y del capítulo de libro que no me deja dormir, tocó Deleuze. Leer "Rizoma", por ejemplo, es hacer una especie de terapia para quienes la primera materia de Letras fue un laberinto. Pero como todo lo siniestro, hay algo del regodeo. Y aquí estamos pensando rizomas. Y aquí, para mi amiga Lu, un fragmento.


¿Cómo no iban a ser relativos los movimientos de desterritorialización y los procesos de reterritoialización, a estar en constante conexión, incluidos unos en los otros? La orquídea se desterritorializa al formar una imagen, un calco de avispa; pero la avispa se reterritorializa en esa imagen. No obstante, también la avispa se desterritorializa, deviene una pieza del aparato de reproducción de la orquídea; pero reterritorializa a la orquídea al transportar el polen. La avispa y la orquídea hacen rizoma, en tanto que heterogéneos. Diríase que la orquídea imita a la avispa cuya imagen reproduce de forma significante (mímesis, mimetismo, señuelo, etc.). Pero eso sólo es válido al nivel de los estratos - paralelismo entre dos estratos de tal forma que la organización vegetal de uno imita a la organización del otro-. Al mismo tiempo se trata de algo totalmente distinto: ya no de imitación, sino de captura de código, plusvalía de código, aumento de valencia, verdadero devenir, devenir avispa de la orquídea, devenir orquídea de la avispa, asegurando cada uno de esos devenires la desterritorialización de uno de los términos y la reterritorialización del otro, encadenándose y alternándose ambos según una circulación de intensidades que impulsa la desterritorialización cada vez más lejos. No hay imitación ni semejanza, sino surgimiento, a partir de dos series heterogéneas, de una línea de fuga compuesta de un rizoma común que ya no puede ser atribuido ni sometido a significante alguno.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Desequilibrio en el balance

Hace dos años empezaba una travesía peruana. Ahora, sólo queda el recuerdo de ese aire extraño, de ese andar sin fines, de esas cicatrices que recorren el paisaje peruano. Ahora, queda este veranito porteño. Laburo y laburo. ¿Veremos una olita? ¿Llegará marzo con caipirinha? ¿O será cuestión de esperar el crudo invierno para tomarse el palo al verano berlinés? Veremos. De mientras, en el mar de las ballenas se revuelcan dos escritos (espero que salgan antes de año nuevo) sobre dos personas que, además del afecto que nos une, las admiro por haber logrado más de lo que soñaban. Y todavía les falta.









jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz navidá!!!!!!!



Acá, varios más de Roger Duvoisin.