El amigo Martín cuenta cómo anda la fantasía alemana. Sensaciones muy parecidas a las propias, además de describir sobre el farolito de la casa en que nací.
El eje populista en Alemania: notas sobre multiculturalismo e integración.
Grietas en el consenso progresista alemán: el best-seller del 2010 se llamó "Alemania se deshace". Los turcos, en la mira. Una nota sobre cómo, otra vez, la izquierda europea le regala el populismo a la derecha.
por Martín Baigorria
Grietas en el consenso progresista alemán: el best-seller del 2010 se llamó "Alemania se deshace". Los turcos, en la mira. Una nota sobre cómo, otra vez, la izquierda europea le regala el populismo a la derecha.
Como todo 24 de marzo, el 1° de mayo en Berlín es una buena oportunidad para calibrar el estado real en que se halla la izquierda vernácula. A diferencia de nuestro país, el día del trabajador no se diluye en un simple feriado nacional, sino que consiste en un evento masivo hecho de múltiples festejos idiosincráticos, capaz de convocar por igual a jóvenes, familias, y jubilados. En el caso de Berlín, el epicentro de las celebraciones es Kreuzberg, icono multicultural por excelencia y antiguo escenario de las batallas contra la especulación inmobiliaria a fin de los setenta. Ubicado en ese escenario, un hipotético recién llegado no dudaría en ver allí cumplidas las fantasías más desatadas de la izquierda liberal, el combo perfecto de convivencia pacífica, participación vecinal, y arte comunitario: bandas en vivo, chicos turcos rapeando, punks, puestos naturistas, ecologismo, cerveza y kebap. Si tenemos en cuenta que el 1° de mayo coincide con la llegada del sol después del cono gris que deja sepultado a Berlín durante el invierno, no es difícil alucinar un poco, y concluir que, al fin, la promesa libertaria tomó las calles.
***
Este último verano esta percepción terminó de salir a la luz: “Adios al Multikulti”, decía la portada de la revista Zitty. El tema del artículo central era el desencanto de las parejas jóvenes de clase media que se habían mudado a Kreuzberg atraídos por su imagen de tolerancia y diversidad. Una vez instalados, no tardaron mucho tiempo en descubrir que sus hijos asistían a escuelas públicas donde la mayoría de los estudiantes eran de origen inmigratorio. Pero el escándalo definitivo apareció cuando sus hijos comenzaron a volver de la escuela hablando alemán “a la turca”, sin preocuparse por usar artículos o declinaciones. Más allá de que la nota señalara las causas de estos desajustes (falta de contención pedagógica, la improvisación de un sistema sin el adecuado financiamiento, etc.), la señal de alerta aparecía clara en el horizonte: la decepción multiculturalista no era un simple cambio de moda, sino más bien un quiebre en las ilusiones progresistas de las familias más jóvenes, supuestas encargadas del recambio ideológico generacional.
miércoles, 30 de marzo de 2011
viernes, 25 de marzo de 2011
La curiosidad menor
Berlín queda lejos. Pero por algún motivo volvieron las sensaciones del allá. Qué pasó allá. Mientras tanto, un Francis Jacob dice algo de lo que abrió una ventana en la cueva kreurzberiana.
François Jacob: “Lo que podemos suponer hoy no se volverá realidad mañana. Las transformaciones se darán de cualquier manera y el futuro será distinto de cómo lo creemos. Esto ocurre especialmente en la ciencia. La investigación es un proceso infinito del que nunca se puede decir cómo se desarrollará. La imprevisibilidad forma parte de la esencia de la aventura ciencia. Si se encontrara algo realmente nuevo, entonces es algo que, por definición, no se puede conocer de antemano. Bajo ningún aspecto, se puede decir hacia dónde se dirigirá cierto campo de investigación”.
Y agrega, respondiendo a la pregunta inconclusa del porqué me fui, porqué volví.
"Hay que aceptar lo inesperado e inquietante también".
François Jacob: “Lo que podemos suponer hoy no se volverá realidad mañana. Las transformaciones se darán de cualquier manera y el futuro será distinto de cómo lo creemos. Esto ocurre especialmente en la ciencia. La investigación es un proceso infinito del que nunca se puede decir cómo se desarrollará. La imprevisibilidad forma parte de la esencia de la aventura ciencia. Si se encontrara algo realmente nuevo, entonces es algo que, por definición, no se puede conocer de antemano. Bajo ningún aspecto, se puede decir hacia dónde se dirigirá cierto campo de investigación”.
Y agrega, respondiendo a la pregunta inconclusa del porqué me fui, porqué volví.
"Hay que aceptar lo inesperado e inquietante también".
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La vuelta,
Visitando al Budda
martes, 15 de marzo de 2011
Tsunami- la curiosidad, otra parte
Innovación en un futuro frágil
El pasado como futuro
Una idea innovadora se reconoce en que nos sorprende. Cuanto más grande es la sorpresa, más innovadora es la idea. Pero las innovaciones no solo se componen de ideas, incluso si ellas están en su punto de partida. Las innovaciones están ligadas a cierto contexto. Se basan en el reconocimiento y en la imposición de nuevas posibilidades que superan las rutinas probadas o acostumbradas. Se definen por su éxito, que se basa en la explotación de nuevos espacios de acción, sea a través de nuevos productos tecnológicos, nuevos mercados, ajustes organizativos u otros acuerdos sociales. 63. La sorpresa que es capaz de desencadenar todo esto no se origina más en la idea, sino que reside en el efecto que pueden tener en la vida y en el trabajo, en las formas habituales de ver y de pensar, en los sentimientos y en las estructuras y relaciones de poder que parecen estar estancadas. Sorprendente es también la velocidad con la que una idea innovadora se transforma en una innovación, y la aceleración con la que una innovación se expande y modifica lo que existe. Las innovaciones vuelven confusos los límites entre presente y futuro. En muchas áreas, los cambios dramáticos llevaron a abrir las puertas del presente para nuevas demandas y posibilidades que pueden ser esperadas desde el futuro. Como una mareta, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación desembocan en la vida cotidiana, donde hacen desaparecer puestos de trabajo o fuerzan el outsourcing o deslocalización subcontratada. La aceleración que apareció a través de la transmisión electrónica de información también hizo que el pulso del presente fuera más rápido. Vivir para el mañana, en parte, implica ya vivir en el mañana. Uno se considera preparado para los próximos nichos tecno-ecológicos que la humanidad ha construido con la ayuda de su ciencia y tecnología.
El pasado como futuro
Una idea innovadora se reconoce en que nos sorprende. Cuanto más grande es la sorpresa, más innovadora es la idea. Pero las innovaciones no solo se componen de ideas, incluso si ellas están en su punto de partida. Las innovaciones están ligadas a cierto contexto. Se basan en el reconocimiento y en la imposición de nuevas posibilidades que superan las rutinas probadas o acostumbradas. Se definen por su éxito, que se basa en la explotación de nuevos espacios de acción, sea a través de nuevos productos tecnológicos, nuevos mercados, ajustes organizativos u otros acuerdos sociales. 63. La sorpresa que es capaz de desencadenar todo esto no se origina más en la idea, sino que reside en el efecto que pueden tener en la vida y en el trabajo, en las formas habituales de ver y de pensar, en los sentimientos y en las estructuras y relaciones de poder que parecen estar estancadas. Sorprendente es también la velocidad con la que una idea innovadora se transforma en una innovación, y la aceleración con la que una innovación se expande y modifica lo que existe. Las innovaciones vuelven confusos los límites entre presente y futuro. En muchas áreas, los cambios dramáticos llevaron a abrir las puertas del presente para nuevas demandas y posibilidades que pueden ser esperadas desde el futuro. Como una mareta, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación desembocan en la vida cotidiana, donde hacen desaparecer puestos de trabajo o fuerzan el outsourcing o deslocalización subcontratada. La aceleración que apareció a través de la transmisión electrónica de información también hizo que el pulso del presente fuera más rápido. Vivir para el mañana, en parte, implica ya vivir en el mañana. Uno se considera preparado para los próximos nichos tecno-ecológicos que la humanidad ha construido con la ayuda de su ciencia y tecnología.
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La vuelta
domingo, 6 de marzo de 2011
Las claves de la curiosidad
Los límites de lo que no es posible, sin embargo, están mucho más marcados en la evolución biológica que en las invenciones humanas, ya que estas últimas son capaces de superar los límites biológicos con un salto de imaginación.
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παγκοσμιοποιηση: globalización, en el idioma de Platón
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παγκοσμιοποιηση: globalización, en el idioma de Platón
jueves, 3 de marzo de 2011
Analogía
He regresado, efectivamente, a la vida, mi vida porteña. Por demás, inverosímil velocity. En fin, espero tomar alguna pausa, alguna. Pero en el tuntún del aterrizaje, del que todavía no desarmé las valijas, están ocurriendo cosas muy bellas. Breve seré. En las clases de la nueva universidad nacional, tuve, entre otras devoluciones en las que me dicen "profesor" los alumnos y "docente" los no docentes, hice un ejercicio sobre el pucho, cuando el material se había acabado, la teoría también, la tarde se agotaba y aparecía un bache. Me las había pasado explicando el recurso de la analogía, sin éxito evidente. Hacia el final, en el bache, ante las ganas de leer y ser escuchados, les pregunté a los pibes de hacer un juego. Miradas extrañadas. Dijeron que sí, y del dictado incesante (ellos escriben sin parar y les voy tirando palabras que deben enganchar a como dé lugar, palabras como helicóptero, naranja, ducha, ravioles a la bolognesa, batman, piola, pollera, sumado a la cuenta regresiva del final) nació esto de un gran escritor devenido alumno del curso de ingreso a la carrera de ingeniería electrónica:
En el aula, el profesor nos habla de la analogía, pero qué es la analogía sino un helicóptero no volando a baja altura por el parque campos del Tuyú, donde hay árboles de naranja, de manzana, hay hortaliza, étc...
Voy a tener que pensar hasta en la ducha, porque sinceramente la analogía es como decirme que prepare ravioles a la bolognesa con los ojos cerrados y con una mano atada a la espalda. Analogía es una palabra nada piola es una porquería. Está hecha para quemarme la cabeza, ni me salva Batman. Será que ponerse una pollera resultará una analogía o venir a dar el parcial en pollera arriba de un helicóptero, comiendo naranja con Batman, no sé, chau...
En el aula, el profesor nos habla de la analogía, pero qué es la analogía sino un helicóptero no volando a baja altura por el parque campos del Tuyú, donde hay árboles de naranja, de manzana, hay hortaliza, étc...
Voy a tener que pensar hasta en la ducha, porque sinceramente la analogía es como decirme que prepare ravioles a la bolognesa con los ojos cerrados y con una mano atada a la espalda. Analogía es una palabra nada piola es una porquería. Está hecha para quemarme la cabeza, ni me salva Batman. Será que ponerse una pollera resultará una analogía o venir a dar el parcial en pollera arriba de un helicóptero, comiendo naranja con Batman, no sé, chau...
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La República
sábado, 26 de febrero de 2011
Un chiste

Llegar es una cosa, volver otra. La valija con una vida se perdió en el vuelo. TAM no la mandó de vuelta. Que se quede dónde quiera el tiramaletas. ¿Hay cementerio de maletas? ¿Dónde? Les ponemos unas rosas. Los quiero.
martes, 8 de febrero de 2011
La curiosidad
Vuelvo porque vuelvo. Vuelvo porque la curiosidad sigue, pero no ocurre por el objeto sino por la perspectiva. Perspectiva doble. Me vuelvo a traducir, a invertir el lugar idiomático. Traduzco la curiosidad. Que trata de la ciencia y su superstición. Vaya ejemplo de lo que ha sido este kleine reise, en el que de las amistades surgían una continuidad de los textos que me apabullaron este tiempo. Debate sobre ciencia, religión y tradiciones culturales. Agradecido de la participación elevadísima de los profesores Nicola y Pablo.
Fragmento de lo que me deslumbra en estos días.
Fragmento de lo que me deslumbra en estos días.
La curiosidad de conocer el porvenir: la naturaleza no conoce el futuro
Cuando lo nuevo aparece y se lo debate, o sea, cuando se le presenta resistencia y se forma una oposición que se basa en la existencia superior, obligada por la moral, de valores, se trata a menudo de preguntas irresueltas sobre la delimitación entre naturaleza y sociedad. Esta dicotomía prefiere ser construida y falsa, empírica e históricamente rebatible, aunque se mantenga con una tenacidad que siempre reaparece para defender los intereses arraigados. En la argumentación convencional, la naturaleza implica lo dado y lo esperado por un poder superior. La naturaleza es considerada como la norma que define la normalidad. Por el contrario, la intervención humana significa la superación de las limitaciones impuestas, superación que infringe subversivamente la normalidad y la amenaza.* Pese a que no resulta tan atractiva la invocación a una naturaleza que remite a la inmutabilidad de las exigencias normativas y las escalas temporales que superan las medidas humanas, en un segundo paso debe determinarse hasta dónde llega el dominio de la naturaleza y quién puede definirlo con autoridad. Más que nunca, la ardua disputa y lucha en torno al consenso social son inminentes.
La fe en la inmutabilidad de la naturaleza oculta el conocimiento del proceso social por el que surgen el saber y la capacidad de intervenir en la naturaleza, de manipularla y controlarla. La resistencia a lo nuevo es reivindicada en nombre de una autoridad que parece estar más allá de la imposición de normas y que le corresponde el derecho de imponer normas pre y suprasociales. Cuando al inicio de la Modernidad emergió por primera vez en Europa el concepto moderno de política, el cual no estaba comandado ni protegido por la voluntad divina, el eje de la cuestión fue el problema del ejercicio de la libertad y las restricciones que le eran impuestas a la arbitrariedad del poder político. Para ello, entran en cuestión dos instituciones. Una fue el sistema jurídico, cuya incumbencia debía ser, prioritariamente, elaborar normas y reglamentaciones, tramitaciones y garantías, además de ocuparse de su implementación, puntos que determinaron gradualmente la construcción del Estado de derecho. La otra institución era la aún joven y poco institucionalizada ciencia. Según el politólogo israelita Yaron Ezrahi, la ciencia fue concebida históricamente como una autoridad apolítica que tenía la capacidad de disciplinar el accionar político, criticar decisiones e imponerle límites al Estado secular. Esta función (política) de la ciencia a veces fue empleada, invocando la racionalidad científica y tecnológica, para despolitizar el ejercicio del poder y encubrirlo. Sin embargo, la certificación de una realidad basada en la ciencia contribuyó, esencialmente, a que fuera separada la voluntad divina de las leyes naturales y se restringiera la arbitrariedad del accionar político. 15.
Ya en sus inicios, las ciencias naturales modernas habían demostrado que podían encontrar mecanismos con los que la scientific community lograra alcanzar un consenso sobre cuestiones controversiales. En un tiempo convulsionado por las guerras religiosas y civiles, sin duda esto contribuyó a consolidar la reputación moral de esta joven institución que, no obstante, era lo suficientemente sabia para aceptar las restricciones que le impusieron el poder político y el religioso, o sea, para no inmiscuirse en sus asuntos.
La autoridad de la ciencia como instancia apolítica se basa en una legitimidad derivada de la autoridad de la naturaleza. Las leyes naturales que investiga son leyes de un nivel muy elevado, las cuales no son negociables ni pueden ser sometidas a un poder estatal ni a una sentencia judicial. La ciencia certifica que la realidad de la naturaleza es removida de la jurisdicción de las leyes humanas y su arbitrariedad; no obstante, hay un procedimiento para “revelar sus secretos”, manipularlos y ponerlos a nuestro servicio. Por medio de ello, la institución ciencia deviene una mediadora aparentemente inapelable entre la sociedad y la naturaleza. Reclama para sí la autoridad de hablar en nombre de la naturaleza. Para llevar con éxito su programa de exploración, debe estar libre de intervenciones estatales y religiosas, puesto que “dice la verdad ante el poder”. Al contrario, la scientific community garantiza por medio de sus procedimientos de control de calidad, en especial la peer review, que el conocimiento producido es fiable. Estas dos tendencias, el reclamo de la ciencia de hablar en nombre de una autoridad apolítica superior y la garantía de publicidad frente la fiabilidad de un conocimiento producido y certificado por él, son los fundamentos para su autonomía hasta hoy, incluso cuando el carácter público de la ciencia esté bajo presión.
*
Es interesante que también los biólogos hagan esta diferenciación. Se refieren a los cambios provocados por los hombres como supernomalidad.
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Los muchachos
sábado, 29 de enero de 2011
La navaja
El evangelio segun Alfredo, tambien desde la templada Grandville; porque nunca hay que abandonar el presente.
La navaja, de Zaiat, Pagina12
Cuando los procesos económicos adquieren cierta complejidad o cuestionan pautas analíticas dominantes resulta conveniente alejarse de aquellos que proponen el sentido común para entender situaciones complicadas. En varios temas que hoy concentran el debate económico, la mayoría de los especialistas afirma que es sencillo resolverlos con medidas simples. Cualquier observación crítica a ese saber convencional les provoca una reacción de escasa modestia. Ante dilemas que se van presentando en la economía, exaltan lo que se conoce como La navaja de Ockham para desautorizar opiniones que no coinciden con su postura. Formulado al final de la Edad Media y atribuido al monje franciscano y filósofo Guillermo de Ockham, ese principio sostiene que de las explicaciones posibles, la más simple es la correcta. En la Facultad de Economía se enseña ese principio en la materia Microeconomía sobre el comportamiento del consumidor. La navaja de Ockham es la expresión del sentido común y, por lo tanto, sus seguidores afirman que su aplicación no debería plantear controversias. Sin embargo, preferir una teoría explicativa en función de la menor cantidad de causas invita a una escasa reflexión de la dinámica de ciertos fenómenos económicos. La inflación es uno de ellos atravesado por La navaja de Ockham.
La navaja, de Zaiat, Pagina12
Cuando los procesos económicos adquieren cierta complejidad o cuestionan pautas analíticas dominantes resulta conveniente alejarse de aquellos que proponen el sentido común para entender situaciones complicadas. En varios temas que hoy concentran el debate económico, la mayoría de los especialistas afirma que es sencillo resolverlos con medidas simples. Cualquier observación crítica a ese saber convencional les provoca una reacción de escasa modestia. Ante dilemas que se van presentando en la economía, exaltan lo que se conoce como La navaja de Ockham para desautorizar opiniones que no coinciden con su postura. Formulado al final de la Edad Media y atribuido al monje franciscano y filósofo Guillermo de Ockham, ese principio sostiene que de las explicaciones posibles, la más simple es la correcta. En la Facultad de Economía se enseña ese principio en la materia Microeconomía sobre el comportamiento del consumidor. La navaja de Ockham es la expresión del sentido común y, por lo tanto, sus seguidores afirman que su aplicación no debería plantear controversias. Sin embargo, preferir una teoría explicativa en función de la menor cantidad de causas invita a una escasa reflexión de la dinámica de ciertos fenómenos económicos. La inflación es uno de ellos atravesado por La navaja de Ockham.
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La verdad de la milanga
sábado, 22 de enero de 2011
Sal a la francesa
Dificil el teclado frances. Estoy recorriendo Paris con el ultimo escritor baudeleriano o el ultimo flaneur, Giulio, el grande. Charla, cafe, vino, charla, cafe, vino. Futbol, minas, libros, futbol, minas, libros. Autodefiniciones de Giulio: "no me gusta la velocidad", "me gusta la belleza", "no me gusta la violencia a los animales", "no me gusta compartir".
La sal es ballena.

La sal es ballena.

miércoles, 12 de enero de 2011
Seguimos

De malas. SAlió el sol, los grados ascendieron a 5. Se me ocurrió salir a correr y un resfrío asesino me dio un tiro en cada pierna. No me puedo levantar. Mientras, escucho a dos grandes, amigos, que cantan unas canciones muy lindas.
Con ustedes, Leiseylento
Recomendaciones, muerte peluda, tango de mierda.
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El sordo que escucha Brahms
viernes, 7 de enero de 2011
De malas, de buenas
Empezamos el año de malas. Ya andamos de buenas, más tanguero que nunca. Te voy a extrañar, te voy a extrañar, pero cuando menos me lo espere, estaré de vuelta, acá.
El farolito de la calle en que vivi.
El farolito de la calle en que vivi.
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viernes, 31 de diciembre de 2010
Felices las jóvenes ballenas
Este año más Nértor que nunca. Cómo te extraño. Viva la juventud, vivan las ballenas, viva el mar.
Abracemos este año, más fuerte que nunca.
Abracemos este año, más fuerte que nunca.
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Ballenas
jueves, 23 de diciembre de 2010
Alegría
Nos tapó la nieve. Poco ballenas. Se vienen, el nomadismo no deja asentar ideas. Se vienen.
Felices a los felices. Felices a los que viven y mueren en felicidad por los otros. El mar, las ballenas e io les deseamos felices. Porque ya somos una familia. Una revolución con alegría.
Felices a los felices. Felices a los que viven y mueren en felicidad por los otros. El mar, las ballenas e io les deseamos felices. Porque ya somos una familia. Una revolución con alegría.
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sábado, 11 de diciembre de 2010
Radiografía
La nieve se hace agua en Berlín. Cerca de la estufa se calienta una lectura. Desde sur llegan noticias escalofriantes.
Porque no había quien reclamase la posesión de la nada sino nadie. Y ese nadie, que sólo existía dentro del dominador, era la voz de su fracaso.
La extensión no es grandeza; es la idea de la grandeza. No es riqueza; es la posibilidad del crédito hipotecario. No es nada.
Martínez Estrada
Porque no había quien reclamase la posesión de la nada sino nadie. Y ese nadie, que sólo existía dentro del dominador, era la voz de su fracaso.
La extensión no es grandeza; es la idea de la grandeza. No es riqueza; es la posibilidad del crédito hipotecario. No es nada.
Martínez Estrada
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La República,
Lecturas
viernes, 3 de diciembre de 2010
Principio Potosí
El Principio Potosí en Berlín (la nota completa, acá)
La fe cristiana es a la especulación financiera como al trabajo en negro la colonización española de América. La exposición El Principio Potosí: ¿cómo podemos cantar el canto del Señor en tierra ajena?, bajo la curaduría de Alice Creischer (Ex-Argentina), Andreas Siekmann (Ex-Argentina) y Max Jorge Hinderer, corre por estos días en Haus der Kulturen der Welt, Berlín. Apenas uno ingresa a la sala, acomete la pregunta de por dónde empezar. La necesidad de ordenar un recorrido se rinde instantáneamente al manual de 42 páginas que nos dan con la entrada. Y el “recorrido”, por así llamarlo, consta de cuatro etapas repartidas en 32 obras (instalaciones, proyecciones, pinturas, audios, documentos). Las etapas repiten y superponen las obras tramando un relato con estos ejes: “Existe una acumulación originaria que sólo se llama así”, “Existen los derechos humanos para tener derechos sobre los humanos”, “¿Cómo podemos cantar el canto ajeno en la Tierra del Señor?” y “Mundo al revés”. Aunque el recorrido evita una cronología dura, basándose en relaciones conceptuales y simbólicas, se puede desgajar una temporalidad que es significativa para entender porqué se evoca como principio la explotación de la Colonia en Potosí y se enfatiza una continuidad por otros medios en la actualidad. Las primeras tres estaciones, como otras que seguirán, presentan pinturas del barroco hispanoamericano, el arte producido por la Iglesia en las colonias americanas, cuyas imágenes plasman un orden del mundo (a favor de la dominación española) inspirando terror (con la amenaza del Infierno). El último paso del recorrido, en tanto, es la proyección oculta (para poder verla, el asistente debe levantar una hoja en blanco y colocarla delante del proyector) que muestra obreros de Dubai, cientos de obreros que salen de las construcciones fastuosas del emirato árabe. Este desplazamiento del tiempo y el espacio (de la Bolivia virreinal al Dubai hipermodernista), de los medios y materiales (pintura colectiva, video testimonial), de las fuentes e instituciones (la Iglesia, Internet) explicita un desarrollo del arte, claro, pero también cómo se transforma el rol de sus medios simbólicos, pasando de instrumentos de dominación a manifestaciones de denuncia. Este sentido estructura la muestra El Principio Potosí: delatar la acumulación originaria del capitalismo en la periferia (que no es más que todo el sustento del capitalismo) desde la Colonia a nuestros días, y los símbolos que sostuvieron dicho proceso.

Archivo Caminante, Molinari
La fe cristiana es a la especulación financiera como al trabajo en negro la colonización española de América. La exposición El Principio Potosí: ¿cómo podemos cantar el canto del Señor en tierra ajena?, bajo la curaduría de Alice Creischer (Ex-Argentina), Andreas Siekmann (Ex-Argentina) y Max Jorge Hinderer, corre por estos días en Haus der Kulturen der Welt, Berlín. Apenas uno ingresa a la sala, acomete la pregunta de por dónde empezar. La necesidad de ordenar un recorrido se rinde instantáneamente al manual de 42 páginas que nos dan con la entrada. Y el “recorrido”, por así llamarlo, consta de cuatro etapas repartidas en 32 obras (instalaciones, proyecciones, pinturas, audios, documentos). Las etapas repiten y superponen las obras tramando un relato con estos ejes: “Existe una acumulación originaria que sólo se llama así”, “Existen los derechos humanos para tener derechos sobre los humanos”, “¿Cómo podemos cantar el canto ajeno en la Tierra del Señor?” y “Mundo al revés”. Aunque el recorrido evita una cronología dura, basándose en relaciones conceptuales y simbólicas, se puede desgajar una temporalidad que es significativa para entender porqué se evoca como principio la explotación de la Colonia en Potosí y se enfatiza una continuidad por otros medios en la actualidad. Las primeras tres estaciones, como otras que seguirán, presentan pinturas del barroco hispanoamericano, el arte producido por la Iglesia en las colonias americanas, cuyas imágenes plasman un orden del mundo (a favor de la dominación española) inspirando terror (con la amenaza del Infierno). El último paso del recorrido, en tanto, es la proyección oculta (para poder verla, el asistente debe levantar una hoja en blanco y colocarla delante del proyector) que muestra obreros de Dubai, cientos de obreros que salen de las construcciones fastuosas del emirato árabe. Este desplazamiento del tiempo y el espacio (de la Bolivia virreinal al Dubai hipermodernista), de los medios y materiales (pintura colectiva, video testimonial), de las fuentes e instituciones (la Iglesia, Internet) explicita un desarrollo del arte, claro, pero también cómo se transforma el rol de sus medios simbólicos, pasando de instrumentos de dominación a manifestaciones de denuncia. Este sentido estructura la muestra El Principio Potosí: delatar la acumulación originaria del capitalismo en la periferia (que no es más que todo el sustento del capitalismo) desde la Colonia a nuestros días, y los símbolos que sostuvieron dicho proceso.

Archivo Caminante, Molinari
lunes, 29 de noviembre de 2010
domingo, 28 de noviembre de 2010
Que la sigan mamando
Para los perejiles que les gusta hacer de tecnócratas, que estudian cómo ser correctitos, para los viejos pelotudos que buscan espejos trasvetidos. Ahora somos ejemplo. El evangelio, más grande que nunca.
La mirada k, por Zaiat (ahaga click para la nota completa)
En ese mismo sentido, esta semana Dean Baker escribió en The Guardian que Irlanda debe estudiar las lecciones de la Argentina. “La decisión de hacer que los trabajadores de Irlanda, junto con los trabajadores en España, Portugal, Letonia y otros países, paguen por la imprudencia de los banqueros de su país es una decisión política impuesta por el Banco Central Europeo y el FMI.” Baker recuerda que a fines de 2001 era políticamente imposible para el gobierno argentino aceptar más austeridad. “Como resultado, se rompió el vínculo supuestamente indisoluble entre su moneda y el dólar y dejó de pagar su deuda.” Rescatando el antecedente argentino concluyó que para esos países “es más probable que el dolor de la ruptura sea menor que el dolor de permanecer” atado al euro.
Krugman & otros, como el economista coreano Ha-JoonChang, uno de los grandes expertos de la economía del desarrollo, observan con elogios la experiencia argentina del kirchnerismo, despreciada por el establishment y sus voceros. Esos referentes internacionales la exhiben para encontrar lecciones para los países europeos sometidos a un feroz ataque especulativo del capital financiero. El desconcierto de esos empresarios y gurúes de la city así se entiende: se les rompió el espejo, se resisten a aceptarlo y les muestran que están equivocados.
La mirada k, por Zaiat (ahaga click para la nota completa)
En ese mismo sentido, esta semana Dean Baker escribió en The Guardian que Irlanda debe estudiar las lecciones de la Argentina. “La decisión de hacer que los trabajadores de Irlanda, junto con los trabajadores en España, Portugal, Letonia y otros países, paguen por la imprudencia de los banqueros de su país es una decisión política impuesta por el Banco Central Europeo y el FMI.” Baker recuerda que a fines de 2001 era políticamente imposible para el gobierno argentino aceptar más austeridad. “Como resultado, se rompió el vínculo supuestamente indisoluble entre su moneda y el dólar y dejó de pagar su deuda.” Rescatando el antecedente argentino concluyó que para esos países “es más probable que el dolor de la ruptura sea menor que el dolor de permanecer” atado al euro.
Krugman & otros, como el economista coreano Ha-JoonChang, uno de los grandes expertos de la economía del desarrollo, observan con elogios la experiencia argentina del kirchnerismo, despreciada por el establishment y sus voceros. Esos referentes internacionales la exhiben para encontrar lecciones para los países europeos sometidos a un feroz ataque especulativo del capital financiero. El desconcierto de esos empresarios y gurúes de la city así se entiende: se les rompió el espejo, se resisten a aceptarlo y les muestran que están equivocados.
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sábado, 27 de noviembre de 2010
El invierno
La nieve ya se reposa sobre las ramas. Estatuisa, como puede, los árboles. Acostumbrado a los inviernos porteños, su verdadera razón está de este lado. Los ciclos se cumplen, como los trenes. Pero esto no declara más que un orden de cosas, los trabajos y los días. De qué sirve nombrar el invierno de Buenos Aires para el norte. Carnaval todo el año, eso quieren y queremos. Y, como sabemos, las estaciones son una forma de organizar el tiempo. El invierno reclama para sí otra etiqueta. Un paisaje y otro tiempo. La independencia.
Allí vamos por partida doble.
Bicentenario.
Novísimas.

Gracias jotash!
Allí vamos por partida doble.
Bicentenario.
Novísimas.

Gracias jotash!
sábado, 20 de noviembre de 2010
Incontenible
El invierno es incontenible. Da alguna que otra tregua, el invierno en Berlín avanza como una tropa, una tromba, y el sentimiento es el de una guerra por perderse. A la corta o a la larga, el invierno triunfa. Incontenible, porque no hay nada que hacerle. No incesante,o sí, pero no poder frenarlo y no que arrase como si nada hubiera, nos borra de la descripción. Nos desborda. Es de noche a las 17, a las 1630 ya prenden las luces de la estación que veo desde la ventana. Imagino un invierno así en otros lares, en lugares no urbanos. Y que la ciudad siga funcionando pese a la oscuridad y el frío como si fuera verano, otro clima, otra vida. De noche hay más gente en la calle que de día. Son vampiros. Salen los fiesteros, los artistas, los desempleados, los borrachos, los adictos. Salen todos. Parece que quieren que el día se termine rápido. Que llegue la noche, que el invierno se quede. En una charla escuchaba a un profesor que recomendaba respetar las horas de luz como forma de vida, como manera de reconciliarse con el exagerado gasto y desgaste de energía. Limitarse a la luz solar para la actividad de nuestros días. Esas cosas que pueden pensarse cuando otros problemas no pegan gritos desde abajo. Ocupaciones válidas al fin. El invierno es incontenible, porque se podrían alcanzar conclusiones más hondas. La necesidad por encontrar un refugio rápido, hace a la supervivencia una rayuela.
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