viernes, 23 de septiembre de 2011

Las cuerdas de las ballenas



Esteban Morgado, "Ballenas y pirámides", de Es lo que hay

Gracias Colooo

domingo, 18 de septiembre de 2011

Feliz bianiversario

Dos años de ballenas y de mares. Estamos en las profundidades, pronto la primavera escritural.

jueves, 25 de agosto de 2011

Presente actual, tiempo ahora

La ciencia es siempre histórica, en el sentido fuerte. Es decir, que se despliega dentro de condiciones muy variadas y muy variables que hay que escudriñar de cerca, para comprender, con un mínimo de exactitud, en qué sentido constituye un esfuerzo hacia el conocimiento.

Tuillier, “El saber ventrílocuo: cómo habla la cultura a través de la ciencia”.

En mi terapia académica, me encuentro divagando acerca de la ciencia argentina en la actualidad. Comunidad científica, programas estratégicos, nano y biotecnolgía. El futuro quedó en el pasado modernoso, no por el carácter de adelantado que pueda percibirse en el hoy, sino por la dinámica de construir presente arrasador, que no da lugar y atropella sin más cualquier conjetura.

domingo, 21 de agosto de 2011

La vida llena de colores



y de niños tiranos.

Gracias León!

viernes, 12 de agosto de 2011

Milanesa para todo

La milanesa da para todo, como las ballenas. Hay gente que puede leer el café, las líneas de las manos, las nubes. Es hora de que aparezcan los hermeneutas de las milanesas.



Gracias Martu!

domingo, 7 de agosto de 2011

Bienvenidos y gracias

En octubre cercano, no sólo se elige un modelo económico como lo pensarían los tecnócratas que ponderan el PBI sobre todas las cosas o que prefieren la gestión consorcista, se elige también un modelo de país que incluye la igualdad en la diversidad, la educación y el desarrollo en sentido pleno, se elige una forma de vivir y de expresarse. Las palabras rinden tributo a los hechos. Las palabras no pueden ser un obstáculo para construir un país mejor. La vida cotidiana está plagada de conductas y rituales, desde lo que consumimos y cómo consumimos, hasta la manera de hablarle al otro, de prometerle un cambio y hacer de ese cambio un pacto. El “gracias” macrista que está pegado en toda la Ciudad manifiesta el tipo de pacto mendigo que este modelo no quiere. Un pacto de favores y de nadas. Nuestro pacto es de compromiso, de realización. Ese “gracias” es un nos vemos en cuatro años. Nadie escuchó una propuesta del Pro y ellos agradecen por esa convicción a ciegas. El modelo de Néstor y Cristina profundiza en todos y cada uno de los niveles que implica la vida política de una sociedad con justicia social: el trabajo, la palabra y los sueños.

miércoles, 3 de agosto de 2011

El evangelio según Krugman

Otro evangelista, sumado a los de Zaiat. No suena conocido?

La catastrófica claudicación de Obama, la nota entera acá
Paul Krugman
The New York Times

Porque el acuerdo en sí, según la información disponible, es una catástrofe, y no sólo para el presidente Barack Obama y su partido. El acuerdo perjudicará a una economía que ya está en recesión, probablemente agrave aún más el eterno problema del déficit norteamericano y, lo que es más importante todavía, al demostrar que la extorsión descarada funciona y no tiene costo político, arrastrará a Estados Unidos por el camino de las repúblicas bananeras.
***
A la larga, sin embargo, los demócratas no serán los únicos perdedores. Lo que los republicanos lograron al salirse con la suya es poner en duda todo el sistema de gobierno. Al fin y al cabo, si es el partido dispuesto a ser más despiadado, dispuesto incluso a poner en peligro la seguridad económica de la nación, el que logra dictar las políticas de Estado, ¿cómo va a funcionar la democracia norteamericana? La respuesta: quizá no funcione.

Hace justo un año

Hace justo un año, un día soleado como hoy, y frío también, volaba hacia Deutschland. Ya no somos los mismos.
La foto de Macarena Pivaral, extrañadísima amiga. Captura un afuera que es una lectura interior. Cómo llegué? Por qué viajo? Preguntas que no respondí todavía. Quizás nunca. Y el lugar, las estaciones, acá el imbiss de la Hauptbahnhof berlinesa.

domingo, 31 de julio de 2011

Colmena


Un poco abandonadas a las ballenitas por las sirenitas. Llegaron tiempos mejores, mañana, según el informe meteorológico, oleada de sirenas en bicicleta, a las 21 por la colmena!

sábado, 23 de julio de 2011

Sonidos, el entorno y la traducción

Sonidos y el espíritu, lo que está viniendo

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El mundo que nos rodea está colmado de variadísimos objetos y nos parece lo más natural ir directamente a su encuentro cuando queremos saber algo de ellos. Mordemos la manzana para saber si es dulce; nos sentamos sobre una silla para saber si es cómoda; abrimos un libro para saber qué hay en su interior. A diario, ampliamos nuestro conocimiento sobre los objetos por medio de nuevas experiencias y, por ello, concluimos con certeza que sin experiencia no sabríamos nada sobre ellos.
A partir de esta convicción, las así llamadas ciencias empíricas, a las que pertenecen las ciencias naturales, se han abocado a investigar los objetos de la naturaleza que nos rodean. Quienes la fomentan no tienen dudas de que están por el buen camino, cuando, con todos los medios de observación y experimentación, se enfrentan con el enigma que nos plantea descubrir la naturaleza en los objetos. Tienen la esperanza de llegar a resolver algún día los enigmas del universo con la ayuda de una experiencia más extensa y refinada. La solución consistirá en el descubrimiento de las leyes superiores de la naturaleza, de las que dependen todos los objetos de la naturaleza y, en último término, nosotros mismos en tanto objetos de la naturaleza.

miércoles, 20 de julio de 2011

Happy friends

jueves, 14 de julio de 2011

Sirenas


Próximamente!

domingo, 10 de julio de 2011

Elecciones


Es todo cuestión de elecciones. Elecciones efectivas, ejecutivas.

lunes, 4 de julio de 2011

Ondas, ondas, profundas las ondas

El mundo de las vibraciones y los sonidos

Por razones profesionales, estoy sumergido en El mundo de las vibraciones y los sonidos (1951), de Carlos Prélat, Premio Nacional de las Ciencias. Lo que se viene, pronto...

Desde las épocas más primitivas de la humanidad hasta el presente, el hombre ha manifestado sus emociones y deseos, sus angustias y alegrías, por los medios más variados, gestos, expresiones de su rostro, movimientos de todo su cuerpo, como saltos y contorsiones. Pero estas manifestaciones, que no son otra cosa que hechos concomitantes con sus distintos estados anímicos, no tienen, en conjunto, la eficacia poseída por otro medio de expresión: la voz. Desde los gritos guturales del salvaje primitivo, hasta las modulaciones y cadencias del canto más exquisito, existe toda una gama de expresión de los deseos, pasiones y sentimientos humanos. La voz posee recursos y matices que la hacen un medio de expresión de estados afectivos que no puede, prácticamente, ser sustituido por ningún otro. Y si de la expresión de sentimientos y pasiones pasamos a la de las ideas y concepciones intelectuales, es evidente que no existe ningún otro medio de comunicación directa de hombre a hombre que pueda sustituir, para esa finalidad, a la palabra.
La música ocupa un lugar prominente entre las bellas artes, elementos importantísimos de la cultura humana. Y ¿qué es la música? Es el estado actual, que ha alcanzado un desarollo extraordinario a través de una lenta evolución, de una manera de expresar el hombre primitivo, a veces sólo a sí mismo , su estado de ánimo, congoja o alegría, temor o tranquilidad, por medio de sonidos de su garganta, en un principio, y por sonidos arrancados a algún instrumento apto para ello.
Es evidente que la comunicación o simplemente expresión de deseos o estados anímicos por medio de sonidos es también usada por animales. El canto de los pájaros, los rugidos de las fieras, que nos llenan de deleite o de espanto, no son otra cosa que medios de expresión de esos seres vivos.
***
Breves y bellas palabras para describir la expresión primigenia de nuestro ser humano, el de hoy, el de siempre.
Los "posteriormente", "prácticamente", las aclaraciones insistentes "para esa finalidad", los giros cientificistas "es evidente". De ellos no se pudo despojar este hombre de las ciencias. No obstante, se avoca a la pregunta por el ser.

sábado, 2 de julio de 2011

German chacareran

Un año nuevo se cerraba con una promoción no ganada. O sea, descenso. Y esa noche, un locro de un amigo argentino, su vecino alemán con sus chacareras me rascataron de la desolación. No importa mucho sino para mi recuerdo. Quiero compartir su locura por las chacareras, sin saber una palabra de español. Alto músico.
Como retribución lo agreggué a la novela y también al mar. no hay relaciones verídicas, más las que parecen.

http://www.youtube.com/watch?v=8oXctkf3b6A acá las chacareras de Sasha.

abajo su intromisión en mi relato.
***
Algo que podía ser un frío joven lo despertó. Eran las dos cosas, el frío de un otoño que empezaba su incontinencia y el brazo de su hermano, Mark. Sasha abrió los ojos rápido, estiró un cachete para un lado, la oreja para el otro, la frente hacia arriba, la nariz se inflaba, como un dibujo animado apunto de echar una carrera. No entendía lo que le decía. Empujó a esa chica que estaba durmiendo con él, lo abrazó a su hermano y salieron a la calle, a ver de qué se trataba eso. La gente iba y venía como si estuviese borracha, y como si estuviese planeando algo que no había sido pensado, mejor dicho, realizado con la impunidad con que se emborrachaban en la calle. Octubre era un mes que podía traer recuerdos igual de buenos y malos, la pérdida de la segunda guerra, los octubres celebrados como el día de la patria en la imperiosa Karl Marx Allee. Sasha no vivía muy lejos de la nueve de julio berlinesa, ahí, cerca del barrio obrero, cuando eso no era el mundo entero. Seguían ellos, los otros, yendo hacia el centro de la ciudad. Se veía venir, era una tormenta resistida en el cielo por algún dios que, seguro, no había estado vestido de blanco. Algún dios jubilado en las academias y bibliotecas del otro lado de la ciudad. El trolebús no dejaba de andar, cómo podía ser. Qué iba a cambiar. Sasha ya estaba agotado, llegando con su cara para cualquier lado, haciendo un chiste, imitando a un soldado, pensado que alguien lo estaba viendo. Un dios, alguien sabría de ese hecho. Ningún periodista. El hijo. Cuando le contara al hijo, la burla al soldado. Para después. Después volvieron a sufrir una pedagogía similar. La tolerancia. Sasha no creía que ese fuere su problema. Cruzó una vez, cruzó otra. Cruzó una vez más y no quiso volver. No pudo. Unas horas, unos días. Drogas, cualquiera. Le daban guita, loco. Me daban guita. Esa noche no recuerda qué pasó. Probó todo. Al otro día, fue al banco, dijo que le dieran los marcos de bienvenida, le pusieron un sello. Salió a la calle, todos seguían de la cabeza, qué había pasado, quiso cruzar la ciudad pero ya no había que cruzar más que la frontera de un recuerdo muy cercano. Se fumó la guita de bienvenida en minas, mercas y pelotudeces, como una cámara de fotos. Al otro día se despertó, se borró el sello de bienvenida. Fue al banco, pidió más plata. Así, durante una semana. El cajero ya lo conocía y, aunque la ética alemana sonrojaba a ese vigilante del oro nazi, disfrutaba pensar que era algo que no podía pensar: consumir. Casi como introducir a una jovencita en los placeres sexuales, sólo despertando su curiosidad innata. Sasha recordó a la chica que dejó esa noche de unos días atrás. Se habrá enterado de que se puede ir a la otra parte de la ciudad. A la parte fea pero prometedora. A la parte menos nuestra. Donde la policía parece simpática. Cómo se llamaba, se pregunta Sasha. Cara. Dice. Aunque le parecía impreciso, erróneo. Cara. Cara. Se rascaba la inminente calvicie. Carabajal, le salió como un tirón. Extraño nombre, largo. No se puede tener un nombre tan largo. Luego, quizás, reflexionó que esa extrañeza y longitud le habría hecho recordar el nombre. Al fin de cuentas, lo raro es lo que nos impacta. Y sus ojos marrones, la morocha, su cola redondo. Sasha lo miraba en el horizonte rosa del atardecer congelado de Berlín, mientras se fumaba unos cigarrillos marlboro. María Carabajal. Ahora sí. La ciudad es un pueblo y, cuando lo dijo, recordó donde la había conocido. María había cruzado en esos días por un acto folklórico. La República Democrática quería dar la imagen de mundo que no daba, resistiendo a la apabullante ola de cocacolas, bananas ecuatorianas y multicolores fluorescentes en las telas de cualquier pilcha. María era una sirena, le hubiese gustado decir a Sasha. Le había enamorado la melodía ajena de una chacarera. Sasha era músico de cámara, futuro de. De pronto, encontrar la belleza de una música cálida y triste, reventona del alma, le había despertado una inquietud que las sinfonías militarizantes de la Soviética no le comunicaban. Se acercó con el respeto de las formas, la vergüenza del preso y el amor interno de lo nuevo. Todo esto pasaba mientras Sasha se terminaba su otro marlboro. La buscó otra vez. La encontró a María, que vivía en la otra parte de la ciudad, bueno del mundo. Hace años se había venido de Argentina, el viejo, escapando de la dictadura. Terminó en Berlín occidental. A Sasha le parecía tan lejano cruzar el océano, cuando apenas había llegado a la frontera de Hungría. Todo lo excitaba el doble. Lo enamoraba el doble. La duplicación de los sentimientos guarda la necesidad de vivir lo que el otro. María no hablaba mucho, en alemán. Las cuerdas habían sido el puente que los había encontrado. Total sabes de sobra que en vano fue quererte. Repetía Sasha con un español desconocido. De memoria. María reía. Qué entiende este gringo. Se rió y Sasha, con su cara centrífuga, la festejaba y seguía cantando la letra del tío de María. Hace unas semanas de eso. El muro había caído y ellos tenían pasajes para Santiago del Estero. Sasha iba a conocer Argentina, la tierra de Ernesto.

miércoles, 29 de junio de 2011

Estancado



Gripe, doctorado, frío, laburo, resfrío, cenizas, sirenas y más laburo...No abandonemos el mar

martes, 21 de junio de 2011

Olas agitadas

El agite de una tabla resulta imposible hasta para la imaginación. La ola puede tener problemas, puede y de hecho puede tenerlos. Tanto es así que están por descubir la memoria del agua. Si es que se puede decir descubrir. En algún mejor caso, sería un descubrimiento del humano. La memoria líquida, gaseosa, sólida. Qué pensamientos tendrá el agua, los mismos que el mío. O, en las clases de inglés uno descubre (y eso sí es un descubrimiento) que el agua es incuantificable. Una agua, dos aguas, tres aguas, dice el mozo. La agitación, que va y vuelve sin llegar a su límite, a su caída, sino que vive en permanente tensión con eso que no puede decir, que no puede vivir, que no puede imaginar. El silencio.
La vida en la ciudad. El silencio de una elección que para no empezar por el futuro, sino por un porvenir pasado. Es decir, seguimos como estamos. Esperando que la onda cambie. Basta de decir. ola. La publicidad oficial abandona las marquesinas (palabra que me prometí a mí mismo nunca escribir, pero que ahora escribo como homenaje a ese falso poeta tallerista del rojas, mejor dicho, como falso homenaje). Sigamos. Abandona las marquesinas porque la vida es una posesión.
Quiero volver a escribir y dejar este camino de oficios mediocres que interfieren, que complican el mundo de significantes y piquetean el mundo del sentido.

jueves, 16 de junio de 2011

Diez mil emociones

lunes, 13 de junio de 2011

Buhos

En los viajes, uno se va cruzando con personas que te dicen lo que estabas esperando. Buhos, les decían, les digo. O puertas que se abren en nuestra mente. Este poema, fue un buho.


Teoría de las puertas
Luis Vidales.

Soy alguien dado a investigaciones científicas. Últimamente he descubierto una teoría del equilibrio.
Ante todos los sabios del mundo yo siento mi teoría del equilibrio.
Cuando una puerta se abre, la puerta equidistante, al otro lado del mundo, se cierra irremisiblemente.
Por esto —y todos lo hemos visto— de golpe, las puertas se cierran solas.
El día que todas las puertas se abrieran a una vez, el mundo quedaría lleno de huecos y el viento se entraría en ellos y se llevaría la tierra por los espacios ilímites.

sábado, 11 de junio de 2011

Salta again


Después de las cenizas, back to jump

El silencio

El silencio de Casandra puede pensarse en oposición al lógos o como complemento del discurso mántico. En cualquiera de los dos casos, la interpretación necesita superar las palabras que no dice Casandra para comprenderlas a partir del funcionamiento de la obra, en especial de la escena que comparte con Clitemnestra. El silencio de Casandra se niega al diálogo con Clitemnestra, quien en Agamenón se muestra como un personaje que maneja y manipula la palabra. Ese silencio elude la actitud tiránica de Clitemnestra y le hace creer que Casandra no comprende la lengua griega (A.A.1050-1052). Esta resistencia dará lugar a la posterior revelación de la profetisa cuando irrumpa con su discurso verdadero y mántico en un palacio dominado por la manipulación informativa y la censura. Este lógos revelador, en prospectiva, es la base que habilitará el otro lógos ateniense y ciudadano de Euménides. Es decir, el silencio de Casandra genera las condiciones para que aparezca “la verdad” al no habilitar las maniobras discursivas de Clitemnestra. Ello conducirá, a la postre, al establecimiento de un diálogo ciudadano que derroque el poder tiránico. Podría concluirse, entonces, que el dispositivo de enunciación de Casandra mentado por Esquilo envuelve varias características sostenidas tanto desde la construcción dramática como desde la tradición a la que remite, y que ellas incluyen al silencio como un elemento “a-significante” significativo, estrategia escénica de la que, como fue mencionado, en el corpus trágico conservado no quedan tantos registros.

Derecho laboral

derecho ballenil

miércoles, 1 de junio de 2011

Salta salta salta